sábado, 12 de agosto de 2017

TENDENCIAS AGROTECNOLÓGICAS IV


Ing. Agron. Juan M. Chávez., Mc. 

Ing. Agron. Carlos Sanquintín., 
Asesor de la Dirección Ejecutiva.

El 28 de junio del 2017, en horas 7:45 a.m., la población mundial se situaba en 7 mil 530 millones 569 mil 250 seres humanos en el planeta tierra.  Para el 2050 se estima que será de 9.07 billones. Las poblaciones de República Dominicana y Haití crecen a un ritmo sostenido, y la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) estima que para este año 2017 la población dominicana se situará en los 10 millones 169 mil 192 habitantes, y que para el 2030 sería de 11 millones 253 mil 284; sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la ONE señalan que los 25 millones proyectados al 2050 para los dos países, se alcanzarán al 2030.  Para el 2050, globalmente  habrá que producir al año otros mil millones de toneladas de cereales y 200 millones de toneladas adicionales de productos pecuarios. El reto no consiste únicamente en producir alimentos suficientes, e inocuos, sino también en garantizar que las familias tengan acceso a los mismos.

El crecimiento lento pero sostenido de la población mundial empuja al análisis de fortalezas y debilidades sobre la capacidad presente y futura de enfrentar la creciente demanda de oxígeno, energía, agua, reducción de contaminantes, alimentos y medicina.  Por esta razón, se subrayan aquí algunos de los grandes retos que, en la agropecuaria, hacen tendencia: Impacto del cambio climático y sostenibilidad ambiental, requisitos del consumidor final (trazabilidad e inocuidad alimentaria), escasez de mano de obra, baja productividad, genética, aumento poblacional y libre comercio.  En entregas previas de esta serie de Tendencias Agrotecnológicas, se han presentado algunas herramientas del mundo de la investigación y el desarrollo, elementos de gran importancia para enfrentar esos grandes retos que se visualizan en el sector agroalimentario de República Dominicana y el mundo. Esta reflexión, como las anteriores, busca detectar algunas iniciativas, acciones, procesos y protocolos que se pudieran estar desarrollando para reducir el impacto de los retos antes mencionados.

IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL: Los sistemas de tierras y aguas que sustentan muchos componentes fundamentales de la producción alimentaria en el mundo, están sometidos a la presión de una demanda sin precedentes. Se prevé que el cambio climático agrave esa presión en algunas zonas productivas decisivas. La FAO (2016) sostiene que en la sostenibilidad ambiental han aflorado problemas estructurales  profundos en los recursos naturales. La escasez de agua es cada vez mayor, está aumentando la salinización y la contaminación de los cursos y los cuerpos de aguas, y la degradación de los ecosistemas relacionados con el agua. Los grandes lagos y mares interiores se han reducido, y la mitad de los humedales de Europa y América del Norte ya no existen. Los sedimentos provenientes de la erosión del suelo están colmatando los embalses, con la consiguiente reducción de la energía hidroeléctrica y el abastecimiento de agua.


El agua es un recurso imprescindible para la existencia del ser humano en la tierra. Aproximadamente 3/4 partes del globo terráqueo está cubierto por agua, sin embargo, menos de 1% del agua del planeta es apta para sostener la vida humana.  El agua virtual es un concepto muy útil para contabilizar el uso y abuso que hacemos de este preciado recurso. Básicamente, el agua virtual se refiere a la cantidad total de agua que se requiere para la obtención de un producto, ya sea en el cultivo, el crecimiento, procesamiento, fabricación, transporte y venta del mismo. Se le denomina “agua virtual” porque el agua no está presente en el producto final. A cada producto agrícola o industrial se le puede calcular el contenido de agua virtual. 

Con el conocimiento que se posee para calcular el agua virtual y huella hídrica de cada producto agroalimentario, se puede planificar y priorizar la producción masiva de cultivos con baja demanda de agua, y de esa forma reducir el impacto de la actividad agropecuaria en los recursos hídricos.  La instalación de sistema de riego por goteo, uso de un polímero de acrilato de potasio biodegradable (silos de agua), y otros métodos de conservación de agua  en la producción de cultivos, no es una necesidad, sino, una obligación.

Otra gran tendencia lo representa el Pago por el servicio ambiental  (PSA) como clase de instrumentos económicos diseñados para dar incentivos a los usuarios del suelo, de manera que continúen ofreciendo un servicio ambiental (ecológico) que beneficie a la sociedad como un todo. En algunos casos, los pagos buscan que los usuarios del suelo adopten prácticas de uso que garanticen la provisión de un servicio (CIFOR., 2006)

Una de las iniciativas más impactante que se conocen con el objetivo de reducir el impacto del cambio climático y mejorar resiliencia, podría ser la adopción de la economía circular, como una de las siete iniciativas emblemáticas que forman parte de la estrategia Europa 2020, y tiene como objetivo generar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Sus principios son: a) preservar y mejorar el capital natural, controlando existencias finitas y equilibrando los flujos de recursos renovables, b) optimizar el uso de los recursos, rotando productos, componente y materiales con la máxima utilidad en todo momento, tanto en los ciclos técnicos como en los biológicos y c) fomentar la eficacia del sistema, revelando y eliminando externalidades negativas. Una economía estrictamente circular se caracteriza por: diseñar sin residuos, aumentar la resiliencia por medio a la diversidad, trabajar hacia un uso de energía de fuentes renovables y pensar en cascada.

Esta iniciativa  pretende crear un marco político destinado a apoyar el cambio, a una economía eficiente en el uso de los recursos y de baja emisión de carbono que nos ayude a: mejorar los resultados económicos, al tiempo que se reduce el uso de los recursos, identificar y crear nuevas oportunidades de crecimiento económico e impulsar la innovación y la competitividad de la UE, garantizar la seguridad del suministro de recursos esenciales, luchar contra el cambio climático, y limitar los impactos medioambientales del uso de los recursos.
En República Dominicana, una importante iniciativa a menor escala la está implementando el gobierno actual, encaminada a lograr, a mediano plazo, la restauración de múltiples cuencas hidrográficas, desarrollando, además, acciones tendentes a mejorar la calidad de vida de los pobladores que habitan en las cuencas. Otras podrían ser las usadas en zonas afectadas por sequías cíclicas considerables, con la implementación de sistemas de siembra y cosecha de agua, que consiste en la construcción de estructuras simples de piedras con tierra arcillosa o pozos filtrantes en el lecho de arroyos y cañadas, que permiten el almacenamiento de la lluvia en recipientes naturales. Con este procedimiento se consigue que el agua, al infiltrarse a través del suelo y subsuelo, alimente los acuíferos o cisternas naturales que dan origen a los pequeños manantiales.
La conservación del suelo es otro componente que puede contribuir a la reducción de los efectos del cambio climático. Un suelo manejado de forma sostenible supone: poseer mayor reserva de carbono terrestre, gran potencial para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de la agricultura,  aumentar la resiliencia frente al cambio climático, y reducir
el consumo de combustibles fósiles para la producción agrícola.

Todo lo expuesto en cuanto al reto del impacto del cambio climático, la FAO lo resume en un nuevo concepto denominado “Agricultura climáticamente inteligente”, enfocado en mejorar la seguridad alimentaria, a la vez que contribuye a mitigar el cambio climático y a preservar la base de recursos naturales y los servicios vitales del ecosistema, lo que requiere la transición a sistemas de producción agrícola que sean más productivos, que usen los insumos de forma más eficiente, cuyos rendimientos tengan menos variabilidad y más   estabilidad, y con una mayor resiliencia a los riesgos, las crisis y la variabilidad climática a largo plazo. Una agricultura más productiva y con mayor resiliencia precisa un cambio fundamental en la forma de gestión de la tierra, el agua, los nutrientes del suelo y los recursos genéticos, para asegurar que estos sean empleados más eficientemente. Llevar a cabo estas modificaciones exige cambios considerables en la gobernanza nacional y local, legislación,  políticas y mecanismos financieros. Esta transformación también implicará una mejora del acceso a los mercados por parte de los productores, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de tierra y/o producto agrícola, e incrementar los sumideros de carbono, lo que contribuirá significativamente a la mitigación del cambio climático.

REQUISITOS DE CONSUMIDOR FINAL: TRAZABILIDAD E INOCUIDAD: La capacidad de rastrear el origen de un producto que se coloca en un mercado determinado, se ha convertido en una herramienta demandada por el consumidor final. Modernamente se implementa el uso de la
cadena de bloques (blockchain) como sistema de rastreabilidad de productos del sector agroalimentario. Se trata del uso de la red Arc-net y aplica la cadena de bloques a lo largo de toda la cadena de suministros, para asegurar que los productos alimenticios sean 100% auténticos y rastreables, creando una especie de cadena de custodia desde que el animal está en la granja  hasta que la carne llega al estante del supermercado. Antes de adquirirla, el consumidor puede consultar toda esa información escaneando el código QR que aparece en cada envase.  Esta es la base tecnológica del funcionamiento del bitcoin y Ethereum.  Republica Dominicana, con su programa de trazabilidad,  sienta las bases para la implementación de este sistema.

El número de alternativas de verificaciones de la calidad y autenticidad de productos agroalimentarios se convierte en tendencia. Esto le brinda al consumidor la oportunidad de verificar la calidad de productos que adquieren. Un ejemplo de lo señalado es el Soeks EcoTester - Medidor de calidad de los alimentos  como probador de radiación y nitrato para frutas, verduras y  carne. El
uso inadecuado de la tecnología de producción, uso de fertilizantes, plaguicidas y otros productos químicos, puede resultar en un grave daño a la salud del consumidor. De todas las sustancias que se transfieren al suelo a partir de fertilizantes, los nitratos son uno de los más dañinos, si se usan en exceso. La ingesta continua de alimentos con alto contenido de nitratos puede conducir a un elevado riesgo de enfermedades graves, especialmente en niños (metahemoglobinemia). Alto contenido de nitrato rara vez se encuentra en productos certificados como orgánicos, por lo que esta herramienta podría usarse como medio de verificación y control del consumidor. Esta información debe llegar al productor de cultivos orgánicos  para que tome todas las precauciones de lugar siguiendo el protocolo del modelo de producción al dedillo.

Para mejorar las condiciones generales de inocuidad de los productos agropecuarios, J.M. Barrero (2014) recomienda consolidar un sistema de inocuidad agro-alimentaria con base científica acerca de los sistemas productivos agrícolas y ganaderos y sus plagas y enfermedades. Sugiere un énfasis mayor de la investigación y desarrollo  en: a) epidemiología, dinámica y estructura de las poblaciones de plagas; b) su impacto en la producción y calidad de alimentos y materias primas; c) desarrollo de métodos de control y esquemas productivos limpios; d) desarrollo de sistemas de información robustos sobre el estatus sanitario; d) soporte científico para estimación de riesgos y sistemas de pronóstico sanitario.

Para la República Dominicana es estratégico aprobar el proyecto de ley de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Agroalimentaria, además de preparar el sector productivo nacional sobre las nuevas normas de Controles Preventivos de los Alimentos para Consumo Humano, detallados en la Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos de la FDA (FSMA, por sus siglas en inglés).  Esta nueva ley ya es definitiva, por lo cual es mandatorio que el país se avoque a ir capacitando a toda la cadena de valor, ya que la no adecuación oportuna a esta nueva ley, conllevaría a un colapso de nuestras exportaciones con nuestro principal socio comercial. Las fechas de cumplimento para algunas empresas comenzaron a aplicarse en septiembre de 2016. 

Esta norma final es el producto de un nivel sin precedentes de actividades de difusión por parte de la Administración de Drogas y Alimentos de Los Estados Unidos (FDA) con la industria, grupos de consumidores, las contrapartes regulatorias de la agencia a nivel federal, estatal, local y tribales, academias y otros grupos de interés. Estas actividades de difusión comenzaron antes de que la norma se propusiera en enero de 2013. Las instalaciones bajo esta norma necesitan establecer e implementar un sistema de inocuidad de alimentos por escrito que incluya un análisis de peligros y controles preventivos basados en riesgos. Este es un requisito para un plan de inocuidad alimentaria que además debe de incluir: análisis de peligros, controles preventivos,   supervisión y manejo de los controles preventivos. La norma final proporciona flexibilidad en las medidas necesarias para asegurar que los controles preventivos sean eficaces, y para corregir los problemas que puedan surgir.  

ESCASEZ DE MANOS DE OBRA: Una gran parte del mundo está impactada por la escasez de mano de obra agrícola, y con datos demográficos que muestran que la edad promedio de los agricultores sigue subiendo y no existe el relevo que está supuesto a tomar el roll que ellos y ellas 
realizan en el sector productivo. La República Dominicana se ve compelida a adoptar tecnologías  para reducir costos en mano de obra, por razones de incremento de productividad, no así, por falta del capital humano, debido a que Haití representa un activo en ese reglón.  La sistematización de la agricultura (agricultura de precisión) es una las principales tendencias con el desarrollo de la informática, el uso de sensores, tecnologías móviles, aplicaciones desarrolladas para los teléfonos celulares, teledetección y otras, para aumentar la eficiencia con la menor inversión en mano de obra.

BAJA PRODUCTIVIDAD: El incremento de la productividad agrícola se hace perentorio en el contexto de una población creciente a nivel mundial, ya que sólo a través del aumento de la productividad total seremos capaces de alimentar los desafíos antes mencionados. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recomienda aumentar los rendimientos a través de la investigación aplicada y la difusión de sus resultados y mejorar el acceso a productos y formas de producción más eficientes. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que la agricultura en América Latina padece de un lento incremento de la producción. Además, el BID establece que la tasa anual de crecimiento de la productividad total de la región aumentó solo un 1.9% entre 1961 y 2007, en comparación con el 2.4% de los países de la Organización para la Cooperación y desarrollo Económico (OCDE).

Big bang tecnológico: La CEPAL (2016) señala que en los próximos años, se producirá una aceleración de las innovaciones científicas y el cambio tecnológico, impulsada por avances convergentes que se influirán mutuamente en materia de informática, TIC, biotecnología, nanotecnologías y neurociencias o ciencias cognitivas. La confluencia de estos avances ha conducido incluso al surgimiento de nuevos campos del conocimiento. Se trata de cambios radicales, pero lo más novedoso es la creciente velocidad con que los nuevos conocimientos se aplican a la producción, acortando el ciclo de desarrollo de los productos y de las estrategias empresariales. Esta convergencia tecnológica será más profunda que la convergencia digital que ha tenido lugar en los últimos 25 años y modificará sustancialmente las perspectivas de la sociedad y la cultura, afectando, por cierto, en forma considerable la producción y el comercio internacional. El carácter explosivo de esta confluencia de innovaciones queda bien reflejado en la expresión “big bang tecnológico”. Se prevé que cuatro grupos de tecnologías tendrán una influencia particularmente destacada en la economía y la sociedad mundiales hacia 2030: las TIC, las tecnologías de automatización y fabricación avanzada, las ligadas a la energía y los recursos naturales, y las de la salud. 

GENÉTICA: El desarrollo de la tecnología apareada de la bioquímica, biología molecular y de la denominada “nueva genética”, muestra logros impresionantes y nos permite milagros en un avance espectacular que supera nuestra capacidad de asombro y son responsables de una fuerza
revolucionaria de cambio en la familia, núcleo de la sociedad y las plantas. La medicina genética, que se encarga de estudiar el papel que desempeñan los factores del ADN hereditario en distintas enfermedades, está avanzando progresivamente en los últimos años. Muchas han sido las pruebas que se han llevado a cabo en animales, sin embargo, todavía está por verse el efecto que producirían las mismas en seres humanos.

CRISPR-CAS9: "Sistema Asociado a Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas", edición genética o las tijeras del genoma,  es una nueva técnica, ejemplo del progreso de la ingeniería genética. A través del CRISPR-Cas9 se puede detectar y seleccionar una secuencia fallida determinada de la cadena del ADN y, mediante una sustancia especial puede corregir los puntos en falta y reconvertir la célula y transformarlo en un gen sano. Por ejemplo, se podría lograr que un embrión encaminado a complicaciones, se convierta en uno sano o hasta se podría evitar la predisposición natural ante ciertas enfermedades en vida. Se trata nada menos que de editar el propio mapa genético. Para el sector agroalimentario, esta técnica es increíblemente prometedora en las áreas de resistencia a plagas y enfermedades, susceptibilidad a inundaciones o salinidad, rendimiento, y vigor, etc.

 La nanotecnología: comprende el estudio, diseño, creación, síntesis, manipulación y aplicación de materiales, aparatos y sistemas funcionales a través del control de la materia a nanoescala. Desde la
nano-escala se puede obtener una mayor eficiencia en el uso de agroquímicos, reduciendo con esto las dosis requeridas, lo cual implica una mejora ambiental. Se están desarrollando nanosensores con aplicaciones muy interesantes; se pueden regenerar suelos dañados, tratar enfermedades de los cultivos eficientemente, degradar rápidamente complejas moléculas de pesticidas y, además, mejorar la asimilación de nutrientes y el movimiento internos de productos fitosanitarios como extractos vegetales que anteriormente se le imposibilitaba moverse. Si se logran estas diversas estrategias, es viable alcanzar una producción agrícola más rentable y ecológicamente amigable. A esta tecnología se le reconoce, además, su importancia en la conservación y preservación de cualidades organolépticas en vegetales y frutas.

El desarrollo de nanodispositivos y nanomateriales ha abierto la puerta a nuevas aplicaciones potenciales en agricultura y biotecnologí­a. Los sistemas de liberación inteligente, nanosensores, nanomateriales, etc., aparecen como los dispositivos más prometedores para su aplicación en la agricultura y en la industria agroalimentaria. Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está trabajando para dotar de superpoderes a las plantas con ayuda de la nanotecnología.  La revista “Nature Materials” acaba de publicar resultados de investigaciones en plantas que han conseguido incrementar hasta en un 30 % su capacidad de atrapar energía de la luz, mediante la inserción de minúsculos nanotubos de carbono en los cloroplastos, los orgánulos donde tiene lugar la fotosíntesis. Calderón F. (2015) apunta que la nanotecnología puede resultar un aliado para responder a los retos que involucra la agricultura. El manejo de fertilizantes, cuidado del suelo y la reducción de costos, son algunas de las áreas en las que estos tipos de tecnologías actúan de manera eficiente sobre los cultivos, sin dañar el suelo y en ocasiones reduciendo costos.

Una iniciativa que revolucionará e impulsará el proceso de modificación genética es, sin duda, el nacimiento del proyecto Open Source Seed o semillas de código abierto, iniciativa puesta en marcha por científicos de la universidad de Gotemburgo, Suecia, y de la escuela de agricultura de Dottenfelderhof, en Alemania, que crea una licencia abierta sin patentes que concedan la exclusividad de una determinada variedad a la empresa que ha desarrollo. Con esta iniciativa, las semillas desarrolladas están al alcance de cualquiera que quiera estudiarla, mejorarla, venderla, cultivarla o hacer lo que desee con esta. http://agriculturers.com/ya-puedes-programar-tomates-a-tu-gusto-llega-el-codigo-abierto-para-las-semillas/.

Ganadería celular: es una de las tendencias  más prometedoras. Es por eso que varias empresas de la industria cárnica comenzaron a mover sus fichas para quedarse con el mercado de la carne
cultivada. Memphis Meats Inc.,  Mosa Meat, que pertenece a Mark Post, el biólogo holandés que creó la primera hamburguesa de laboratorio,  Modern Meadow Inc,  Impossible Foods, Cultured Meat, entre otras, son las empresas americanas pioneras en este negocio. De concretarse, la producción de carne cultivada revolucionará la cría de animales moderna, que según las Naciones Unidas consume un tercio de los granos del mundo y ocupa un cuarto de tierra para pastoreo. Los defensores de la carne cultivada advierten que a través de este método se reduciría la emisión de desechos y se evitaría el uso de antibióticos y aditivos.

LIBRE COMERCIO: Han pasado más de 30 años desde que la globalización se convirtió en tendencia, y el acuerdo de libre comercio es uno de sus mejores instrumentos. República Dominicana es  signataria del  DR-CAFTA (Dominican Republic-Central America Free Trade Agreement) o TLC (Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de América), que es un tratado que ha creado una zona de libre comercio entre los países firmantes. Hace permanente los beneficios para el 80% de productos centroamericanos que brinda la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC), abarcando un volumen comercial de treinta mil millones de dólares. Esta, sin lugar a duda, debe ser la plataforma ideal para reconvertir el sector agroalimentario de cualquier país, o el instrumento perfecto para hacer desaparecer el sector agroalimentario. La decisión es política de Estado. 

Las predicciones de tendencias de demandas son halagüeñas, ya que según FAO la población mundial seguirá creciendo, pero con menos rapidez, a una tasa media del 1,1 por ciento anual hasta
el 2030. Este hecho seguirá teniendo influencia sobre la tendencia de la demanda a lo largo de los tres próximos decenios. El consumo de productos agroalimentario se expande y con estos algunos de los productos cultivados localmente. De  la misma  manera que aumenta la ingesta de calorías en el mundo, también han cambiado las dietas de las personas. La modalidad de consumo de alimentos se está haciendo cada vez mas similar en todo el mundo, incorporando alimentos más caros y de mayor calidad, como se observa en la gráfica de cambios dietéticos en los países en desarrollo. La colocación de productos en el mercado online registra una tendencia. De hecho, se reconocen varias empresas como FruitsApp  https://www.fruitsapp.com/home, haciendo negocios de productos agroalimentario en las redes al estilo Amazon o EBay.

La implementación de proyectos de agricultura de precisión tendrá, también,  un impacto en el mercado global. Global Market Insights (2017) apunta que se prevé que el tamaño de mercado de la agricultura de precisión a nivel mundial superará los USD 5 mil millones para 2023, creciendo a una tasa compuesta de crecimiento anual (CAGR) de más del 10% de 2016 a 2023. La preocupación creciente por el impacto ambiental en la agricultura probablemente impulsará el crecimiento durante el período de pronóstico.  Se espera que los rápidos avances en la gestión de datos afecten de manera significativa la cuota de mercado de la agricultura de precisión de 2016 a 2023. El advenimiento de tecnologías sofisticadas como el rastreo de localización geográfica permite detectar la eficiencia operativa. 

Global Market Insights (2017) también prevé que los Estados Unidos contribuirán significativamente al tamaño del mercado mundial de 2016 a 2023. Se percibe que la cuota de mercado de la agricultura de precisión en Asia-Pacífico y Europa sea testigo de importantes perspectivas de crecimiento, ya que estas regiones están en etapas de adopción temprana. Asia-Pacífico se espera que registre la mayor tasa de crecimiento de 2016 a 2023. También se prevé que los países en desarrollo como China e India experimentaren un alto crecimiento debido a la creciente aplicación de estos sistemas.

“Este escrito no es más que resúmenes, notas de noticias y opiniones de carácter técnico tomados  de diferentes fuentes nacionales e internacionales. No debe ser utilizado como referencia sobre el tema, ya que solo son extractos”

viernes, 4 de agosto de 2017

LA AGENDA DE REFORMA EN EL SECTOR AGROPECUARIO


Por: Eladio Contreras Reyes

MARCO DE REFERENCIA.
Diversas entidades interesadas en el presente y futuro de la institucionalidad del sector agropecuario público,  han iniciado una serie de consultas para saber la posición de distintos sectores sobre las reformas que debería llevarse a cabo en el sector. Los temas a abordar son los siguientes:

1) La agenda de reformas o políticas sectoriales para mejorar la competitividad, la producción y la calidad de vida de los habitantes de la zona rural.

2) Determinar las políticas sectoriales diferenciadas y cuales tipos de apoyo requiere el sector.

3) Identificar los desafíos del sector agropecuario para lograr una mejor inserción de los productos dominicanos a nivel mundial.

4) Identificar las limitaciones de comercio actuales de los  TLCs.

5) Evaluar en cuales renglones o aspectos el apoyo de las agencias internacionales de cooperación sería más relevante para el desarrollo del sector agropecuario.

6) Determinar cuáles son los factores que determinan los bajos salarios en la República Dominicana y en el sector agropecuario en particular.

7) Analizar el por qué a pesar de varios años de crecimiento alto, no se observan presiones para el alza salarial.

8) Evaluar las condiciones para replantearse el tema salarial, en particular articulando una reforma al código laboral.

9) Evaluar los mecanismos de asistencia que deben utilizar agencias internacionales de cooperación en el futuro (inversiones de crédito, conocimiento y dialogo).

NUESTRA POSICIÓN EN CADA UNO DE LOS ASPECTOS.
La Estrategia Nacional de Desarrollo, establecida por la   Ley 1 - 12, consigna qué en un plazo no mayor de 3 años debía iniciarse el proceso de reforma de los marcos legales e institucionales de las entidades que conforman el sector agropecuario público en la República Dominicana. Esa Ley se aprobó a principios del año 2012, por lo que hay un mandato de que para el año 2015 ese proceso debía estar ya implementado. Obviamente que ese proceso no se ha iniciado formalmente todavía.

Tenemos un rezago significativo. Salvo el Proyecto de Ley presentado por el Senador Adriano Sánchez Roa, que es una iniciativa que se hizo de manera individual. Ahora es que se está conociendo. Qué bueno que por lo menos eso se está haciendo!.

Temas 1 y 2.-          La necesidad de la implementación de un paquete articulado de políticas y acciones desde el Gobierno, es vital para mejorar los niveles de competitividad y rentabilidad de los productores agropecuarios y de la población rural del país.

Ese proceso debe implicar una transformación del aparato institucional público agropecuario, donde un aspecto importante deberá ser el deslinde de los roles que debe jugar cada una de las agencias públicas del sector.

Entendemos que el rol de regulador o de rector de las políticas públicas agropecuarias, deben desvincularse del rol de agencia prestadora de servicios técnicos, capacitación, seguros y financiamientos que en la actualidad se promueven desde el Ministerio, como Coordinador del sector agropecuario oficial.

Esa situación, donde el propio Ministerio es ejecutor de servicios de sanidad animal, vegetal, seguros, financiamientos, entre otros, compromete la idoneidad y alcance de la labor de supervisión y fiscalización de dichos servicios.
Creemos que deben evaluarse todas las posibilidades donde el sector privado debidamente acreditado y certificado, sea el que mediante procesos de tercerización en el marco de la transparencia administrativa, sea el que otorgue algunos de los servicios técnicos y capacitaciones al sector agropecuario dominicano.
La transformación institucional también conlleva la realización de una reingeniería organizacional que evite la duplicación de esfuerzos, servicios y el gasto del presupuesto en una burocracia improductiva y súper numérica.
La nueva institucionalidad debe contar con recursos presupuestarios suficientes que permita emprender los programas y proyectos de manera rápida y eficaz, de forma tal que se pueda impulsar la simplificación administrativa y la eficiencia de costo en la provisión de asistencia técnica y gerencial a los productores agropecuarios, sin menoscabo de la labor de fiscalización.
Los servicios financieros y no financieros al sector agropecuario necesariamente no deben otorgarse como se le da a otras actividades económicas o para otros destinos.
Los servicios financieros al sector agropecuarios, a nivel de casi todo el mundo, tienen un componente de costo superior al de otros sectores o destinos de los préstamos, por el alto riesgo crediticio que se percibe en la actividad agropecuaria.
La actividad agropecuaria, además de los riesgos de fenómenos atmosféricos (sequia, inundaciones, granizos, vientos, entre otros), también presentan riesgos de variaciones de precios y cantidades ofertadas y demandadas.
El organismo de supervisión bancaria y la autoridad monetaria, ha creado un reglamento de evaluación de activos, donde se establecen una serie de categorías o clasificaciones de créditos, que sitúa al sector agropecuario en las categorías que más reservas o provisión de créditos necesitan para su otorgamiento.
Ello obliga a que las entidades financieras, para poder compensar parte de los recursos provistos como reservas, les hacen ajustes a las tasas de los préstamos.
Como los organismos de supervisión bancaria están constituidos para velar por los recursos de los depositantes y/o accionistas, apelar a que se modifiquen sustancialmente dichas disposiciones no es lo más aconsejable en los actuales momentos. El recuerdo del Caso Baninter está muy fresco todavía. Ahora se suma el escándalo del Caso Banco Peravia.
Pero hay otras opciones de políticas públicas que se podrían implementar que pueden impactar positivamente en el desarrollo del sector:
·                     Constituir un Fondo de Cobertura de Riesgo Crediticio con características similares a las establecidas por la Junta Monetaria en su Resolución No.3 del 26 de enero de 1996, que crea el Sistema de Garantía Compartida (SIGAC) y define un mecanismo de apoyo financiero al Sector Agroempresarial. Ese fondo operaria contra los montos del capital no cobrado por las entidades financieras, una vez desarrollado todo el proceso de cobro. Para velar por la buena evaluación de los créditos, este fondo reembolsara hasta el 60% del capital adeudado.

·                     Constituir un Fondo para el Desarrollo Agroempresarial con recursos locales, de organismos multilaterales de crédito y de Gobiernos de las naciones industrializadas.  Este Fondo se orientaría, fundamentalmente, a financiar la modernización tecnológica del campo dominicano. Este fondo operaria para pagar (copago) una parte de los intereses de los prestamos agropecuarios que el Gobierno haya decidido priorizar.

·                     Hay que hacer la salvedad de que para poder desarrollar exitosamente un proyecto de desarrollo integral, debe tenerse previamente un Registro Nacional de Productores Agropecuarios, donde entren otras cosas, se determinen la edad, sexo, ubicación geográfica, tamaño de parcelas, cultivos o rubros, educación, propiedad de la tierra, etc.

Es decir, al disponer de los perfiles de cada productor agropecuario, desde las distintas agencias de servicios al sector, se podrán formular las acciones de políticas públicas para su desarrollo y fortalecimiento.
Temas 3 y 4. La posibilidad de insertar los productos dominicanos a nivel mundial va a depender en mayor medida de si los mismos cumplen con los requerimientos de los mercados internacionales.
En la actualidad, los mercados internacionales están exigiendo básicamente que los productos cumplan con los siguientes aspectos:
·         Inocuidad agroalimentaria (que no le haga ningún tipo de daño a los consumidores).

·         Sanidad animal y vegetal (que no se ponga en riesgo la estructura productiva agrícola y pecuaria del país demandante).

·         Certificación orgánica (que los productos se hayan generado en armonía con los recursos naturales).

·         Comercio Justo (que en el proceso de producción se hayan respetado los derechos de los trabajadores y que la comunidad periférica también se haya visto beneficiada y/o compensada).
Para todo lo anterior, desde el Ministerio de Agricultura y de otras agencias oficiales que tienen que ver con el tema, deben profundizarse los esfuerzos para:
Ø  Fortalecer el sistema nacional de sanidad animal y vegetal, que garantice la inocuidad agroalimentaria.

Ø  Fortalecer la unidad de producción orgánica del Ministerio, para velar que se cumplan los protocolos vigentes de las certificadoras más importantes y exigentes.

Ø  Coordinar con el Ministerio de Trabajo y otras agencias públicas, para garantizar que a los trabajadores agropecuarios no le sean violados sus derechos laborales, y que las comunidades reciban efectivamente una parte del precio de los productos generados en su localización geográfica.
La experiencia que hasta ahora se ha tenido con los acuerdos de libre comercio, donde el Dr Cafta es el más conocido, no ha sido la mejor.
La balanza comercial con los países signatarios ha sido deficitaria en casi todos los años del acuerdo.

AÑO
EXPORTACIONES
IMPORTACIONES
SALDO
AÑO 2005
$4,375,768,000
$3,928,440,000
$447,328,000
AÑO 2006
$4,092,505,000
$4,777,071,000
-$684,566,000
AÑO 2007
$3,154,219,000
$5,712,031,000
-$2,557,812,000
AÑO 2008
$3,222,147,000
$6,146,107,000
-$2,923,960,000
AÑO 2009
$2,747,180,000
$5,517,025,000
-$2,769,845,000
AÑO 2010
$2,820,435,000
$6,419,254,000
-$3,598,819,000
AÑO 2011
$3,467,017,000
$8,078,105,000
-$4,611,088,000
AÑO 2012
$4,206,811,000
$7,230,523,000
-$3,023,712,000
AÑO 2013
$4,230,179,000
$7,341,190,000
-$3,111,011,000
AÑO 2014
$4,974,047,000
$7,849,339,000
-$2,875,292,000
Elaborado por la FUENEDEM con datos de Trade Map

Hasta ahora, a pesar de que han ejecutado algunas iniciativas desde el gobierno para la transformación y adecuación de la estructura productiva agropecuaria, no se han logrado los avances esperados, que permitan a RD competir exitosamente en el mercado centroamericano y el de los EEUU.
Parte de las razones de esa situación son el alto costo financiero en comparación con los de la región, y el costo de los combustibles, que también es sumamente alto, relativamente.

Tienen que formularse medidas de políticas públicas que impacten positivamente sobre esos costos.
Aunque se ha estado hablando en los últimos años del Banco de Desarrollo de las Exportaciones, hay que reconocer que se le está dando un enfoque que no está tomando en cuenta el problema del financiamiento y de otros costos de los sectores productivos en la República Dominicana. La cadena de costos de la generación de bienes y/o servicios comienza desde el momento mismo en que se inicia el proceso de producción de los mismos, independientemente del mercado de destino de los mismos.
En la República Dominicana, hay que desarrollar políticas públicas que impacten hacia la baja el costo financiero y energético de todo el espectro productivo.
Es decir, la reducción de costos de producción debe irse verificando desde el inicio de la cadena de costos.
El sistema de apoyo mediante pagos parciales de intereses de los préstamos, donde la cuantía de esos pagos serían mayores o menores dependiendo de la importancia estratégica que el Gobierno le atribuya a determinados bienes exportables, podría impactar ampliamente en las exportaciones dominicanas.
Temas 5 y 9. En toda la historia de las agencias de  cooperación internacional en la República Dominicana, sus acciones han sido de vital importancia en la implementación de diversas iniciativas de desarrollo sectorial. Entendemos que el apoyo de las agencias  debe seguir siendo una combinación de diversos mecanismos de apoyo, atendiendo los temas más relevantes en el desarrollo integral del sector.
Deben combinarse los proyectos de:
Ø  Financiamientos para el desarrollo
Ø  Creación, validación, divulgación y transferencia de conocimientos/tecnología
Ø  Fortalecimiento de los diálogos, concertaciones, pactos y alianzas entre los actores diversos del sector productivo.
Los temas o aspectos más relevantes que deberían estar en la agenda a apoyar de las agencias, pudieran ser:
Ø  Reforma Institucional Oficial del Sector Agropecuario
Ø  Elaboración del Plan Estratégico de Obras de Infraestructura de Apoyo al Sector Agropecuario (de cara a los próximos 30 años)
Ø  Plan Estratégico del Agua (de cara a los próximos 30 años)
Ø  Entre otros temas.
Temas 6,7 y 8.  El tema salarial es uno de los aspectos pendientes en una gran parte de los países de la región. La República Dominicana no es una excepción.
A pesar de que en los últimos años ha habido avances en el tema del empleo, todavía hay una cantidad significativa de dominicanos que están desempleados.
Esa situación crea una presión adicional para que los salarios no se ajusten en los niveles suficientes para mantener o aumentar la capacidad adquisitiva de los empleados.
Entendemos que deben profundizarse las acciones para que desde el Gobierno, se desarrollen iniciativas donde el proceso de formalización empresarial no sea percibido como una estrategia que simplemente persiga aumentar las recaudaciones de impuestos.
La formalización empresarial debe verse como un mecanismo de elaboración de bases de datos del sector empresarial para el diseño de políticas y acciones oficiales para aumentar la competitividad y rentabilidad empresarial. Si en el proceso eso impacta en el aumento de las recaudaciones fiscales, es un efecto colateral positivo, pero no debe ser percibido como el objetivo a perseguir.
La informalidad empresarial en cuanto al pago de los impuestos, la seguridad social y las prestaciones laborales, debe abordarse con inteligencia y tacto.
Hay que evaluar hasta donde puede flexibilizarse el código de trabajo, sin que se reduzcan los beneficios de los trabajadores. Pero también tiene que evaluarse hasta donde, el código de trabajo vigente en la República Dominicana, en comparación con las normativas laborales de otros países, afecta negativamente la competitividad empresarial de las empresas dominicanas, provocando la quiebra y desaparición de las mismas.

Obviamente que cuando una empresa quiebra o cierra, también los empleos se pierden.
En esta parte hay que reflexionar lo siguiente: Es mejor tener un porcentaje mínimo de algo, que tener el 100% de nada.
Entendemos que estamos en el momento de los diálogos, de los pactos, de las alianzas. Vamos a profundizar en los análisis. Hay que ver qué es lo que más le conviene al colectivo, pero sin descuidar a los individuos.

En este proceso lo más importante es que tanto el Gobierno, los políticos y los empresarios, tengamos la suficiente responsabilidad y madurez, de poder hacer lo correcto y adecuado, para el fortalecimiento sostenible del sector agropecuario dominicano.